miércoles, 24 de agosto de 2016

Dubrovnik (primer día)


Llegamos al aeropuerto y nos estaba esperando el transfer del apartamento, un chico con un cartel con mi nombre y un Mercedes que a estas les fascinó, con  asiento-masaje incluido.
El trayecto hasta el Apartamento Nico no fue muy largo, cosa que nos sorprendió por el precio que le pagamos, 35 €, pero bueno, fue rápido y cómodo ya que te deja en la puerta.
Allí estaba esperándonos la señora de la casa, un encanto. Nos enseñó el apartamento y nos explicó con mapas que visitar.


El apartamento muy completo, limpio , con todo detalle incluido hasta aceite para cocinar, estropajo, detergente, café, secador,... y con una gran terraza con vistas al mar. Totalmente recomendable y por 330 € tres noches. Lo que exponen en booking es todo cierto. 
Eran ya las 19.30 y fuimos a dar una vuelta.
Hay que bajar escaleras durante 10 minutos por calles estrechas. A priori puede parecer un calvario, pero tiene su encanto... la subida ya es otra cosa.
La accesibilidad en esta ciudad brilla por su ausencia. 
Una vez abajo buscamos para cambiar euros a kunas y enseguida vimos un cartel de excursión a Mostar. Lo que tenía visto por internet costaba entre 58€ y 65 € con guía en español. El chico que hablaba español gracias a las telenovelas , nos empezó a contar el royo y ofrecía lo mismo, pero 2 horas menos por 36€ lo que hizo que nos decantáramos por esta  agencia LAUS TRAVEL. Pagamos con tarjeta y finalmente nos cobro 38€ por persona pero nos pareció bien, así no perdíamos más tiempo. Quedamos en que el martes 16 de agosto, a las 8.00 nos recogía en la parada de bus cercaba a nuestra casa, subiendo unos 40 escalones. Parada magistrala 1 en la carretera que lleva a Split.

Ya con esto y algo de dinero cambiado, nos dirigimos a la Puerta Pile de la muralla. Era ya el atardecer y la vista era preciosa. 


Coincide que estos días hay un festival medieval y está toda la ciudad vieja ambientada.
Nos adentramos y enseguida unas españolas nos dijeron que si queríamos cenar, el bar que estábamos mirando era el más económico, que hacía dentro se iban incrementando los precios.
Seguimos paseando ya anocheciendo y la verdad que es precioso, muy limpio y se mantiene en perfectas condiciones.


Ya en el puerto nos hicimos unas fotos y retornamos al restaurante que nos indicaron las chicas españolas, el Konoba Longo, en una de las primeras calles estrechas a la derecha de la calle principal al entrar a la muralla. 
Pedimos dos arroces y una ensalada de pulpo para mí, para no arriesgar con el gluten. Dos jarras de cerveza y un agua, todo 350 kunas, casi 50€, caro para mi gusto y raciones pequeñas, pero es nuestro primer día en Dubrovnik y la comida estaba rica y con música en directo de fondo.

Para volver a casa, podíamos coger el bus 3 y evitar las escaleras o lanzarnos para arriba. Cogimos la opción dos, ya que no sabíamos aún cuál era la parada.
La subida hace que te tiemblen las piernas, pero se puede llevar y como recomendación (nosotras no lo hicimos), estirar al llegar a casa.

lunes, 22 de agosto de 2016

Zagreb - Madrid (noveno día) Dónde comprar si eres celiaco

Amanece el día fresquito. Hacemos la maleta y salimos a la calle a desayunar con las maletas a cuestas, pero por no ir a la estación y volver...

Pasamos por la Catedral, subimos por la calle Kaptol y giramos en Opatovina donde está la iglesia de San Francisco y un pequeño parque. Aquí hay un pequeño mercadillo donde puedes comprar algún recuerdo de la ciudad a mejor precio.

Según bajas, sales a la plaza Dolac con el mercado de fruta que ya vimos ayer y un mercado de flores y recuerdos de lavanda, muy típico aquí.


Ya en la Trg Bana Jelacica, con su imponente estatua ecuestre entramos en el centro comercial Muller, el Corte Ingles de aquí.

Aquí hay muchos productos sin gluten, sin lactosa, veganos y si tienes alergia a los químicos, hay productos de aseo y para limpiar sin parabenos, por ejemplo de la marca Ecover. 


En los supermercados Kozum y Billa, hay productos sin gluten como galletas, pastas y pan. 

Hacemos una parada en el cafe- pastelería Amelie, un bar muy cuqui, con wifi y no se puede pagar con tarjeta.
De aquí ultimo paseo por la city y a comer al Batak Grill. Pedimos Cevipe, con patatas y verduras. Muy rico y de precio medio.


Ya son las 16.00 y vamos a coger el tranvía para ir a la estación de bus. Es el número 6, direccion Sopot y lo cogemos en la misma plaza.



El ticket se compra en los kioskos que pone TISAK en rojo o en el mismo tranvía a través de la ventanilla del conductor desde dentro, eso sí, control no hay mucho porque nosotras al llegar a Zagreb no lo sabíamos y nos subimos sin billete.




Ya en la estación encontrar el bus del aeropuerto es más complejo. Hay que bajar a la parte baja y salir hacia los andenes. Hay una vaya azul y detrás está el bus del aeropuerto y se compra el ticket en el mismo bus.
En media hora llegas y el aeropuerto es muy pequeño. El cheking con Iberia sorprendentemente es haciendo la misma cola que la de facturar maletas.

A la azafata no le debemos caer muy bien y nos trata regular y nos hacía facturar dos de las tres maletas. Yo me paso cosas a la mochila y listo.
El duty free muy reducido pero puedes coger algún último regalo.
El vuelo con alguna turbulencia porque hay tormenta, pero sobre las 23.00 ya en Madrid.
Fin de un viaje interesante, Croacia no era uno de mis destinos predilectos por desconocimiento y nos ha ido sorprendiendo ciudad a ciudad.



domingo, 21 de agosto de 2016

Lagos Plitvice (séptimo día)


Amanece en Zadar, son las 6.45 y nos vamos a los Lagos de Plitvice que estaba medio camino entre Zadar y Zagreb, nuestro último destino en el viaje.
Nos cuesta poco encontrar un taxi que nos lleva a la estación por 40 kunas las tres, solo 10 kunas más de lo que nos costó ayer el bus urbano. 

El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice fue declarado patrimonio Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. 
El autobús para en la entrada 1 y en la 2, y tú bajas en función del recorrido que quieras hacer. Nos recomiendan parar en la entrada 2 que hay menos cola. 
Al bajar allí puedes comprar el billete de bus para Zagreb o la ciudad que quieras y así ya te aseguras que tienes asiento.

Son las 10.20 y la chica de la taquilla nos dice que cojamos el bus de las 16.15 (100 kunas por persona) que será suficiente para hacer un recorrido de los sencillos viendo las principales atracciones del Parque.

Para entrar al Parque hay que cruzar la carretera y dirigirte hacia la derecha. Allí ya ves gente haciendo cola alrededor de casetas de tickets, información y restaurantes.
Llevamos la maleta así que preguntamos por la consigna. Ya había leído que era un bungalow gratuito.
En la caseta de pago de parking te dejan la llave, tú lo dejas ahí, devuelves la llave y cuando lo quieres recoger, mismo procedimiento. 

De aquí a la cola de tickets. Vemos dos cosas largas pero yo me colocó a la mitad de una a hablar con una chicas que hablan español y por suerte, nadie me dice nada y así ganamos un poco de tiempo. 
En esta cola estamos unos 25 minutos y compramos las entradas a 180 kunas por persona. Nos informan de los recorridos y nos recomiendas hacer el F, uno de los sencillos desde la entrada 2 que es donde estamos.

Está todo muy indicado, no tiene pérdida. Andas un poco y llegas al primer lago donde coges un barco que te lleva a la otra orilla. 


Y allí coges otro barco que te lleva por el lago durante 25 minutos. El paseo es muy bonito,  navegas por el lago Kozjak,  rodeado de espesos bosques de hayas, abetos, pinos blancos, ... Y aguas cristalinas de un intenso azul turquesa. 
Este lago es el más grande del parque y te lleva hasta los Lagos inferiores Milanovac y Gavanovac.




Bajando por unas escaleras de madera y pasando por una pasarela llegas a la cueva Supljara desde donde encontraras unas buenas vistas de la parte inferior de Plitvice.

Continuando por el P1 y en nuestra ruta la F, vas viendo pequeñas cascadas y cruzando una pasarela de madera que bordea la montaña llegas a la Cascada más alta de Croacia, llamada Veliki Slap con una caída de 78 metros.
Sino tienes todo el día, y quieres sentir Plitvice sin darte mucho tute, esta puede ser la ruta perfecta. Nosotras a las 15.30 acabamos parando a comer un bocadillo que llevábamos, así que nos dio tiempo a  recoger las maletas del bungalow, tomar café y pillar el bus a Zagreb.

En el bus escribí al apartamento para confirmar la hora (el bus tiene wifi) y a dormir, que entre el madrugón y el paseo, estamos rendidas.
En menos de dos horas llegamos y con las indicaciones del tranvía que nos dio el del apartamento, llegamos fácilmente y sin pagar tranvía porque no supimos encontrar taquilla.
La calle donde se encuentra el apartamento es de edificios grises y algo lúgubres, de primeras, nos impactó. Esperamos a la chica 5 minutos y la verdad, encantadora. Subimos y el apartamento Life Inn está genial, todo reformado y nos cuesta 138 € las dos noches. La cama comodísima.

Son las 19.30 y nos vamos a dar una vuelta con el plano que nos ha marcado la chica. Estamos a 10 minutos y aunque no lo parezca, al lado del Hotel Sheraton.

La ciudad de noche tiene su encanto, vías de tranvía, edificios venecianos, renacentistas conforman el centro de la ciudad. 
Fuimos a cenar a la Ulica Tkalciva, calle llena de restaurantes y pubs donde tomar una copa. Me llamo la atención que en un bar, el Pivnica Mali Medo el espectáculo es una chica o un chico asomados a una ventana, hoy es una chica cantando "Perfect", una forma original de ofrecer música en directo que en Croacia gusta mucho. Hay muy buen ambiente en esta zona y la cena estuvo muy bien, en el Village tavern por 288 kunas comimos algo de carne y salmón.








Zagreb (Octavo día)


21 de agosto, amanece en Zagreb lloviendo pero eso no nos impide salir a conocer la capital de Croacia.
Estamos a diez minutos a pie del centro  y conforme andamos la lluvia va remitiendo para dejar un día soleado.
La entrada a la Catedral neogotica de Zagreb en honor a la Asunción de la Santísima Virgen María, es gratuita y es muy bonita con dos grandes torres de estilo gótico. Dentro estaban celebrando misa.
Al lado está la plaza Kaptol donde se encuentra el mercado Dolac, es de frutas y también puedes comprar algún recuerdo típico. 


Aprovechamos y compramos unas peras para matar el gusanillo.
Paseando vas llegando a la parte alta donde encontraras la Plaza Marcov, con la impresionante Iglesia de San Marcos, la típica de las postales de Zagreb, con un tejado esmaltado de 1880 con los escudos de Croacia, Dalmacia y Eslovenia a la izquierda y el Blasón de la ciudad a la derecha. 


Por esta zona puedes visitar Museos, pasar por la Puerta de Piedra, ver el Parlamento del país, Sabor y el Palacio presidencial, Banski Dvori.
Muy cerca está la torre de Lorscak, con unas buenas vistas de la ciudad y la parada del Funicular que te lleva a la parte baja. Las vistas desde aquí son espectaculares.


En la parte baja se encuentra la Plaza Jelacic, con la estatua ecuestre de Ban Jelacic, gobernador del siglo XIX. Esta estatua fue retirada por Tito y recuperada en 1990.
En esta zona puedes aprovechar para ir de Shoping. 
Para comer hemos encontrado callejeando un Bar de comida asiática-Arabe que nos ha llamado la atención y mirando la carta ponia Gluten Free en algún plato así que, perfecto, Se llama Umami, con letrero en verde.

Hemos pedido de todo: falafel, pad thai, arroz con pollo y curry, brochetas con sésamo y patatas... Cada plato costaba entre 16 y 45 kunas, y todo delicioso.





















El día empezó lluvioso pero nos ha respetado el resto del día. Descansamos un rato en el apartamento y nos vamos de paseo.
Bajando por la Calle Praska encuentras multitud de Museos, Museo Arqueológico, el Pabellón de Arte con una cúpula impresionante, la Galería de Arte Moderno, la Galería Strossmayer. 


        Foto de DepositPhotos.com

Toda esta zona y la que rodea la plaza Josipa Jelacica, el centro de Zagreb, si vas con coche es de pago, pero hay varios Parkings. 
Al fondo llegamos a la estación de trenes y a la vuelta nos sorprende un parque lleno de gente con el móvil, miramos y efectivamente es una parada Pokemon. También puedes ver en esta zona algunas de las Embajadas.
Son las 20:30 y cambiamos 20€ para mañana hacer alguna compra y aprovechamos y nos tomamos unos cocktails en la zona de pubs con una larga charradeta, que nos gusta mucho darle a la lengua. 

Hoy es el final de las olimpiadas Río 2016 y en las pantallas se ve la final de Baloncesto que acaba ganando EE.UU. España, en una final de infarto ha ganado el Bronce y las chicas una merecidisima Plata. Este finde ha sido muy grande para el deporte olímpico español.



sábado, 20 de agosto de 2016

Zadar (Sexto día)

Ayer al ir tarde a comprar el bus ya no quedaban para primera hora y cogimos el de las 11.45 así que nos ha dado tiempo a desayunar tranquilamente en el mismo bar de ayer, Bubos y a echar un ojo a la colección de ZARA en Croacia que lo tenemos a un minuto del apartamento.
Está lloviendo, pero justo para ir a la estación, por arte de magia, para.
Aquí teníamos intención de coger coche para ir más libres de horarios, pero hemos cambiado de idea. 
El trayecto dura dos horas y llegamos a Zadar. El chico del apartamento nos recomendó que cogieramos taxi, pero no los vemos y decidimos preguntar y coger un bus urbano. Nos sale bien, cogemos el número 5 y paramos en la cuarta parada que nos indica el conductor. Allí preguntamos y en 2 minutos estamos en el The Park Apartment, una casita con jardín monisima con todo detalle por 85 € la noche las tres.



El chico de la casa, un croata muy guapo nos explica un poco con el mapa y ya nos cambiamos y a la calle que tenemos que comer algo y visitar Zadar en una tarde.
En 12 minutos estamos en el páseo del puerto que deja de fondo lo que queda de muralla. A ella se llega por la pasarela.


Se entra por la Puerta de San Roque y a pocos metro ya nos encontarramos en la Logia, lugar desde el que se anunciaban las Sentencias Públicas y presidida por la Atalaya Municipal. Esta parte está llena de restaurantes con toldos que desluce un poco estos edificios renacentistas y la torre del Reloj. 
En esta zona entramos a comer en el Hotel Kalelarga, que ofrece platos sin gluten. Bien situado y buen precio.
Si continúas en seguida llegas a la Iglesia de San Donato, de estilo bizantino, construida a principios del siglo IX y la Catedral románica de Santa Anastasia, que sufrió grandes daños durante la II Guerra mundial y tuvo que ser reconstruida.


En esta parte de la ciudad hay muchas ruinas romanas que sorprendentemente los turistas usan como banco para tomar un bocadillo.
Caminando llegas a la Puerta de la ciudad, presidida por un león veneciano y de allí puedes ir bordeando la ciudad por la muralla y así ves el puerto desde arriba.
De aquí ya fuimos hacia el paseo marítimo en dirección a los puntos de interés turístico de Zadar por excelencia, el Órgano del Mar y el Saludo al sol. El sonido del órgano envuelve el precioso atardecer que estaba comenzando cuando llegamos. La gente se agolpa para verlo y sentirlo.


Ambas obras son del arquitecto local Nicola Basic.
Coincido que sobre el Saludo al sol había un espectáculo de Gongs. Impresionante escucharlo con el precioso atardecer que  tiene Zadar.


Zadar se puede visitar en un día o medio en nuestro caso perfectamente.
Nosotras la cena ya la hicimos en casa para aprovechar el acogedor apartamento  y descansar algo que mañana toca los Lagos de Plitvice.

Split (quinto día)

Ya estamos en el ecuador del viaje. Desayunamos algo, ducha y a la plaza a echar un café con croisants (yo una galleta de casa sin gluten).
Hoy vamos a la playa y nos hemos decidido por Bene, que está a los pies del Monte Marjan.
Cogemos en la derecha del paseo marítimo el bus número 12, por 10 kunas cada una. En unos diez minutos ya estás ahí. Se puede ir en bici, hay empresas por el paseo que alquilan.
El entorno es muy bonito y no está masificada. La entrada es de piedras grandes y el agua es cristalina.


Hay tumbonas dispersas y por poco dinero puedes usarlas. Nosotras nos tumbamos y al rato pasó un chico a cobrar.
El agua buenísima aunque tuvimos un percance, me pico una medusa.
En el agua no note mucho, pero al salir me empezaron a salir unos abones grandes por la pierna y me ardía. Fuimos a un bar que hay en esta playa y la chica muy amable me explicó que era de medusa y me dieron una pomada.
Seguimos la mañana allí, se estaba de lujo. Es curioso estar en la playa y en medio de la naturaleza.
La gente por aquí hace snorkel, kayak, barca de pedales para familias. 
Pasamos un rato muy agradable a pesar de esto y sobre las 14.30 cogimos el bus de vuelta.
De nuevo en el paseo, fuimos a comprar pasta y verduras para cocinar y la preparamos en el apartamento. Yo traía pasta de España así que pasta para todas.
Por la tarde hicimos el recorrido del Palacio Diocleciano, de día y con más orden, leyendo en la Lonely. Entramos a la catedral y a la cripta por 2,5 €. 
Callejeando encuentras rincones preciosos y en uno de ellos nos tomamos un café. 
De aquí fuimos hacia la estación para comprar el billete a Zadar y a la playa de Barbicve, playa con unos dos kilómetros de arena donde vimos un atardecer precioso en el que no sabíamos si el sol bajaba, la luna subía o que.


 Nos echamos unas risas y ya vimos que era un eclipse. Increíble imagen en el horizonte. El paseo dura unos quince minutos y allí se está de maravilla, puedes bañarte o disfrutar sin más.

Ya de vuelta, queríamos picar algo en un bar que nos había llamado la atención, pero estaba lleno y fuimos al de al lado "Torito Bar". Una gran elección. Pedimos una tabla de quesos con mermelada y tres vimos. Muy abundante y te sacan pan, a muy buen precio estando en el mismo corazón del palacio. Pagamos con tarjeta 16 € de todo.


Esta ciudad, sin duda es visita obligada si vas a Croacia, es fácil de recorrer, muy bien conservada, de precio medio, gente afable, tiene mucho turismo pero no resulta agobiante y ofrece playa, islas y monte a partes iguales. 


jueves, 18 de agosto de 2016

De Dubrovnik a Split (cuarto día)

Hemos quedado con la señora de la casa a las 9.15 para que nos acerque a la estación de bus. Nos acerca su marido y el trayecto dura como mucho 10 minutos. Cogemos el billete a Split y como sale a las 10.45 nos echamos un café en frente.
El trayecto es de tres horas y media, pero entre leer, dormir, escribir y aprovechar que tiene wifi se nos pasa rápido. 
La estación de Split está en el puerto y nuestro apartamento con las indicaciones de Google maps nos resultó fácil de encontrar. Estamos en una de las calles principales, Marmontova, al lado de todo lo que hay que visitar. 
En la puerta del Sigma Apartment, nos está esperando la señora. Nos explica todo muy rápida y se va.



El apartamento es un dúplex en planta calle, sin ventanas pero con una especie de terraza para ventilar. Tiene aire acondicionado y se está bastante bien, muy bien aprovechado y para pasar dos días esta genial y perfectamente situado. Si vais 5 personas, se cabe perfectamente y tiene de todo para cocinar y toallas. Precio: 1830 kunas.
Hay varios supermercados cerca, el Bille y el Kozum. Compramos en el Bille primero para comer algo que ya son casi las 15.00 y para desayunar al día siguiente. Para los celiacos hay algún producto sin gluten como embutido. 
En la cadena DM que es como droguería, hay bastantes cosas de galletas, pasta y pan, en general de la marca Schar, muy comercializada en España. Esta cadena está en toda Croacia, en Dubrovnik también la vimos.
Tras descansar un poco, salimos a recorrer la zona del Palacio, serían ya las 18.30 horas. Intentamos sacar dinero del cajero y nos costó un rato porque no pensamos en el límite de los cajeros. Tras seis intentos en tres cajeros distintos, se encendió una bombilla y caímos en la cuenta.

Andando por el paseo llegamos a un mercadillo situado al otro lado de una de las puertas que ya te muestra lo bonito que es el Palacio Diocleciano, corazón de la ciudad, un laberinto lleno de gente, tiendas, restaurantes, totalmente integrados en la arquitectura del propio palacio.
Se construyó con piedra blanca de la cercana isla del Brac y es una de las ruinas romanas más importantes que existen. 



Las cuatro puertas que lo componen tienen nombre de metal: al norte, Puerta de Oro, al sur, la Puerta de Bronce, al este, la Puerta de Plata y al oeste, la Puerta de Hierro

Ya está anocheciendo, y paseamos encontramos un restaurante que fusiona la comida croata con la japonesa. Es el Bota Sare Sushi. Nos cogimos una bandeja grade de sushi por 125 kunas y unos vinos, todo amenizado con música en directo que en este país debe gustar mucho. 
De aquí, al paseo, un helado para las chicas y a casita, que estamos rendidas.



De Dubrovnik a Mostar (tercer día)

Día 16 de agosto y a las 7.00 en pie, ducha y desayuno que a las 8.00 la agencia Atlas Travel nos recoge en la parada de bus "Magistrala 1" para ir a MOSTAR.
 Nos toca esperar unos 20 minutos pero antes de y media ya estamos en carretera. Nuestra guía, habla inglés y español así que genial para comprender mejor todo lo que nos va contando. Nos enseña a lo lejos el pueblo donde ella nació, Luca, a la orilla del Adriático, las murallas de Stone que ahora están más derruidas pero en su momento eran comparables a la muralla china y unos árboles plataneros milenarios que están a ras de carretera.
Durante el camino vamos a pasar por tres fronteras porque tras la guerra una pequeña zona quedo como parte de Bosnia. El pueblo se llama Neum y allí se hace una parada para café o hacer alguna compra a más bajo precio, el café sale a 1,10 €. Aceptan euros o kunas y las vistas son preciosas.
Continuamos, son unos 7 km y vuelves a entrar en Croacia.

A la izquierda dejamos lo que llaman "La Pequeña California" unas viñas y campos de naranjas, mandarinas, ... La verdad que durante todo el trayecto las vistas son espectaculares, sobre todo si te pones en la parte izquierda del autobús.
Nuestra guía nos recoge los pasaportes o DNI y en la frontera estamos parados unos 12 minutos.
Ya en Bosnia, nos va explicando la cultura, las religiones, la política actual... Triste, interesante y complejo como ha quedado el país tras la guerra, claramente muy reciente todavía.
A media mañana llegamos a la cascadas 
Xxxx  y a los 38€ que habíamos abonado añadimos 2 € para entrar. Nos pilla de sorpresa, pero son cosas en la que te pillan la vuelta.
Merece la pena verlas y darte un baño.


Aquí estamos 1 hora aproximadamente y vuelta al bus.
Ya en el bus seguimos con la Historia. Mostar es la ciudad más calurosa de Europa, llegando a alcanzar en verano los 53 grados. A nosotras nos ha tocado un día caluroso, pero no tanto, unos 35 grados.

Ya en Bosnia nos enseña el Bar que te recomienda que tiene unas vistas al puente privilegiadas y cada uno se va por libre durante 2 horas y media. 




La ciudad se divide en dos lados: Oeste, lado catolico y Oriente, lado musulman. Los separa el río Nere y los une el Puebte de Mostar, que los que tenemos familia militar sabemos que ayudamos en su construcción y en su defensa después de la fatídica guerra aquí sufrida.

Para recorrer esta zona es inevitable pasar por los chiringuito a que venden productos típicos Bosnios con mucha reminiscencia Otomana. 
Tras muchas fotos, comimos en la parte musulmana y recordar no pedir allí cerveza porque no venden alcohol.
Pedimos un plato que parecía típico "Cevapi" que son salchichas, con cebolla cruda y una especie de pan en forma de tortira y para mi ensalada de tomate por qué no me quedó claro si llevaba gluten o no.
Después fuimos a ver la mezquita. Cuesta 2,5 € la entrada o 5 € y si quieres subir al minarete. Las vistas, según me cuentan, espectaculares.

El camino de vuelta es una pasada por todo lo que vas viendo, ahora al ir sentadas a la derecha vemos todo lo que antes no y el final del trayecto atardeciendo es fabuloso.


Pensamos que hacerlo en el día igual era pesado, pero ha resultado buena la experiencia. Quizás en Mostar habría que estar una hora más para ir más relajado.

El autobús nos deja las primeras y ya nos vamos a la ducha y salimos a dar un último paseo por Dubrovnik y a cenar.
Nos habían recomendado un bar en el puerto, el "Lokanda Pescarija" y allí fuimos.
Pedimos mejillones, chipirones, ostras y ensalada de pulpo, todo sin gluten. No es que sea un bar expecifico sin gluten pero hay opciones en la carta. Todo buenísimo con una copa de vino blanco por unos 45 €.
Estas cenando en el mismo puerto en un ambiente muy relajante y con muy buen servicio. 
 

De aquí fuimos a callejear y encontramos un agujero en la muralla que te lleva a un bar situado en la ladera de la muralla sobre la rocas, una pasada de lugar.


Estuvimos un rato y ya subimos hacia casa, escalón a escalón, que ya somos unas profesionales. Charradeta, algo de redes sociales y a dormir, que mñn nos vamos a Split. 




miércoles, 17 de agosto de 2016

Dubrovnik (segundo día)

Nos levantamos sobre las 8.30 para aprovechar el día. Aún tenemos bocadillo de casa así que nos hacemos un té que nos ha dejado la señora de la casa, ducha y salimos hacia la Ciudad vieja, no sin antes parar a echar un café expreso por 26 kunas los tres.

Ya en la Plaza Brsalije, donde coges los buses, cambiamos euros a kunas a 7,20 (se quedan algo de comisión) y ya entramoos por la Puerta Pile de estilo renacentista y construida en 1536 atravesando el puente levadizo para comenzar la ruta. Sobre la puerta está  la estatua de San Blas, protector de la ciudad.

En esta misma plaza está la oficina de turismo donde puedes comprar una tarjeta  que te incluye visita a la muralla y a dos monumentos más por 170 kunas, pero nosotras la cogimos dentro de la muralla al entrar a la derecha por 120 kunas, casi 17 €. Los niños son 30 kunas. Te permiten pagar con tarjeta de crédito.

Recomiendo subir con agua y un pañuelo o sombrero porque el calor en esta ciudad es impresionante. Subimos sobre las 11.15 y conforme andábamos subían los grados llegando a alcanzar los 38 grados. 
Las vistas merecen muchísimo la pena y lo digo yo que tengo vértigo. Al comprar la entrada no pensé que me pudiera dar cosa y una vez arriba Silvia y Maruxi me animaron a continuar. Los primeros pasos fueron más inestables pero fui perdiendo el miedo y resultó ser una gran prueba y sobre todo experiencia gratificante. Las chicas encantadas con las vistas, ves la ciudad desde otra perspectiva. 



Estas murallas se levantaron entre los siglos XIII y XVI. Ante la amenaza turca, se reforzaron las murallas para que todo el casco antiguo quedara reforzado por una barrera de  2 km de longitud, un grosor de 1,5 m a 6 m en la parte inferior y llegando a los 25 m de altura.


Acabas el recorrido en donde lo empiezas y allí está la Fuente de Onofrio en la plaza Poljana Paska Milicevica, tiene distintos chorros, el agua es potable y fresca y puedes rellenar tus botellas, así que aprovechar que por ahí el botellín pequeño lo cobran a casi 4 €. Tiene estructura poligonal y se compone de dieciséis bocas.


Callejeando por dentro de la muralla nos paramos en el Kase Caffe Bar, en una calle estrecha a tomar una coca cola y cerveza fresca que ya era la una del medio día. 80 kunas, unos 12 €, caro pero aquí dentro es lo que hay.

Si te lees un poco la historia, puedes ver detalles en sus callejuelas que te hacen la visita más interesante.
Buscamos opciones para comer y la posibilidad de encontrar a priori sin gluten es complicada. Al final comimos en un fast food de kebab, el Tutto Bene , dos kebab y  la carne con ensalada para mi,  muy bien y por 150 kunas en total con bebida.

De aquí, café al The Gaffe pub, un  bar irlandes donde aprovechamos a usar el wifi, tomar un café buenísimo a 13 kunas cada uno y ver a dónde íbamos por la tarde. Muy buen ambiente y servicio.

Dimos un paseo por el puerto bordeando la muralla y llegas a una zona donde la gente se baña con un pequeño chiringuito con refrescos. Para darte un baño, si no eres muy mirado puede estar bien, pero el perfil es de gente joven.


Nos quedaba por ver el Fuerte Lovrenac al que se accede por una calle estrecha desde la plaza Nlicatiha, la principal donde está turismo y donde se cogen los buses. 
 El fuerte impresiona y desde el ves la muralla desde otra perspectiva y unas vistas del mar preciosas. La entrada es gratuita y para personas con vértigo, quizás el final un poco peor pero hasta arriba se puede llegar perfectamente. 


 Por esta zona es donde se hacen actividades acuáticas, sobre todo kayak. La zona para verla y quien se anime, disfrute de la actividad es recomendable.
Aquí hicimos una parada, que el calor y las escaleras de Dubrovnik agotan.


A media tarde, decidimos ir a la zona de playa que nos había explicado la señora del apartamento. Nos cogimos un ticket de bus que cuesta 30 kunas y vale para todo un día. Sale a cuenta, porque el ticket de un viaje cuesta 12 kunas.
Cogimos el bus 6, y paramos en La zona de Lapad, a la altura del Hotel Zagreb que es donde empieza el paseo hacia la playa, no sin algún percance ya que Maruxi se bajó en la parada casi correcta y a nosotras nos cerraron la puerta sin poder bajar. Menos mal que una vez fuera, era bajada.
La playa está rodeada de verdes montañas y si comparamos con las de otros lugares pues... Pero para lo que hay por aquí, un buen baño te puedes dar y hay trozo para tumbarte.


Como se ve en la foto, es diferente a lo que estamos acostumbrados.

Aquí vimos ponerse el sol y nos tomamos un Mojito de mango por 99 kunas en total en el Puls. Es una zona de terraceo.

De aquí cogimos bus hacia el centro, compramos en supermercado para cenar y tras una rato en el bus, llegamos a casa. Subir las escaleras es más duro, pero ahorras tiempo.





domingo, 14 de agosto de 2016

Comienza la ruta Huesca - Dubrovnik

En nuestra ciudad, Huesca, estamos en fiestas, San Lorenzo!!! ya en los últimos días. Son las 8 de la mañana y cogemos el Ave hacia Madrid, lo cogimos con tiempo y nos ha salido por 22€, cuestión de ir mirando la web de Renfe con frecuencia.
Con el lío de las obras del metro de Madrid nos ha costado un poco ubicarnos para coger él cercanías a la T4, que va incluido con el billete de AVE, pero ya estamos a la espera de embarcar. 
El vuelo, comprado a finales de mayo nos ha salido por 190 € la ida y 154 € la vuelta con Iberia.
Hacemos la ruta de abajo a arriba.
Dubrovnik, Mostar, Split, Zadar, Plitvice y Zagreb.